CAPITULO 9

WILSON Y LA LIGA DE LAS NACIONES

EN EL CASO BOLIVIANO

Durante la Primera Guerra Mundial, Bolivia y el Perú estuvieron juntos a los Estados Unidos y sus aliados, frente a Chile que no ocultó su simpatía por Alemania aunque declaró su neutralidad. Al acercarse el fin de esa guerra, las autoridades chilenas temían una nueva ofensiva diplomática de Bolivia y del Perú respecto a los territorios de Antofagasta, Tarapacá, Tacna y Arica; ofensiva que podría contar con el apoyo de los Estados Unidos, Francia e Inglaterra, las potencias aliadas victoriosas. El Presidente Wilson emitió el 22 de enero de 1917, declaraciones favorables a un nuevo orden internacional, las mismas que consagraban principios sostenidos por Bolivia y el Perú. El mandatario americano concretó el 8 de enero de 1918 sus famosos 14 puntos para fundamentar la paz. Entre éstos se incluían los siguientes de especial interés para Bolivia:

Punto 2. Libre navegación en alta mar.

Punto 8. Devolución de territorios conquistados por Alemania a Francia. (Alsacia-Lorena).

Punto 11. Libre acceso al mar para Serbia.

Punto 13. Reconocimiento de Polonia con acceso soberano al mar.

La declaración del Presidente Wilson despertó expectativas tanto entre peruanos como bolivianos y confirmó los principios jurídicos que se habían sostenido ante Chile desde 1879. El Gobierno chileno decidió actuar con rapidez para neutralizar cualquier acción diplomática boliviana o en conjunto con el Perú amparados en su alianza con los Estados Unidos; así que Chile, ofreció inmediatamente una salida al mar para Bolivia.

William F. Montavan, Agregado Comercial americano en lima, informó al Departamento de Comercio en Washington que había visitado Quito en enero y entrevistó al ministro chileno en esa capital, Víctor Eastman Cox, quien le había comunicado su posible traslado a La Paz con el fin de negociar un arreglo con Bolivia sobre la cuestión portuaria en base al siguiente plan:

"PRIMERO - Concesión de un puerto y acceso libre al mar, posiblemente el puerto de Arica. Esta concesión sería garantizada por un acuerdo internacional que debía incluir el mayor número de repúblicas americanas, inclusive las naciones miembros del ABC. SEGUNDO - Pago justo de Bolivia a Chile por la sección chilena del Ferrocarril Arica La Paz, así como las terminales portuarias y otras obras públicas ubicadas en Arica y a lo largo de la línea férrea.

TERCERO - Reconocimiento de la soberanía chilena sobre todo el territorio bajo actual dominio de Chile y ubicado al sur del ferrocarril Arica-La Paz.

CUARTO - Reconocimiento del status quo sobre áreas salitreras bajo actual explotación y reconocimiento de los derechos de Chile y Perú sobre depósitos salitreros ubicados en su jurisdicción".(1)

La nota del Departamento de Comercio fué telegrafiada a la Legación americana en La Paz el 19 de febrero de 1918.(2) El Ministro John O'Rear en La Paz, mediante cable de 21 de febrero de 1918, agradeció al Secretario de Estado por la información del enviado comercial americano. Dijo además que, el nuevo Ministro chileno acreditado en La Paz, señor Víctor Eastman Cox, considerado uno de los diplomáticos chilenos más capaces había llegado a La Paz y presentaría sus credenciales a fines de febrero. Añadió que no sabía nada oficial sobre un planteamiento al problema Tacna-Arica, pero recordó al Secretario de Estado que Bolivia había estado por muchos años buscando una solución a su encierro marítimo.

El 23 de marzo de 1918, O'Rear informó al Secretario de Estado que hasta esa fecha no había podido obtener ninguna información oficial sobre la misión del diplomático Eastman Cox, pero de acuerdo a fuentes confidenciales se creía que en su próxima visita a Santiago, recibiría instrucciones en sentido de proponer a Bolivia que Chile le ceda parte de la provincia de Arica situada al norte del citado puerto, donde se establecerían las nuevas facilidades portuarias. Bolivia a su vez cedería un área territorial ubicada en la parte sudoccidental del país, donde se juntan las actuales fronteras de Bolivia, Chile y la República Argentina; dependiendo esto por supuesto, de un arreglo satisfactorio entre Chile y el Perú sobre la cuestión de Tacna y Arica, y la nota añade:

"Bolivia quisiera obtener el puerto de Arica, pues es la terminal ferroviaria de la línea Arica-La Paz y es probable que Bolivia insistirá en obtener ese puerto. Sin embargo no parece posible que Chile quiera separarse de este puerto pues queda al norte justamente de sus campos salitreros y Chile les asigna un rol estratégico para su protección . Opiniones al respecto difieren, creen que Bolivia canjeará parte de la provincia Carangas, del Departamento de Oruro, de la cual dicen es rica y de suelo virgen. Chile podría , en este caso, separarse de Arica y vender además a Bolivia la sección chilena del Ferrocarril Arica-La Paz"(3)

Pocos días más tarde, desde La Paz, el enviado americano O'Rear informaba al Secretario de Estado que visitó al Canciller Ricardo Mujía, quién le dijo no conocer nada sobre una solución con Chile. O'Rear añadía:

"El nuevo Ministro de Chile en Bolivia, Sr. Eastman Cox, visitará Chile bajo licencia, la opinión generalizada aquí es de que va a Chile para tratar sobre la posible solución marítima que Chile podría ofrecer a Bolivia. Se cree que Chile planteará el ceder un puerto a cambio de un territorio en la frontera sudoccidental de Bolivia. No hay duda que Chile está interesado en adquirir el distrito de Carangas en el departamento de Oruro y también parte de la sección de Sur Lípez en el departamento de Potosí. En mi opinión esto sí sería posible, Bolivia podría aceptar en vista de que aunque se dice que las dos zonas mencionadas son muy ricas por el momento tienen poca o ninguna importancia.

La opinión local cree que Chile está esperando la oportunidad de que la guerra se torne claramente favorable para los aliados , para hacer pública su oferta".(4)

Mientras el Gobierno boliviano esperaba una oferta chilena, el resto del año 1918 no presentó nuevos hechos, excepto que la situación entre el Perú y Chile continuó deteriorándose. A fines de noviembre, luego de disturbios en Iquique, se llegó al rompimiento de relaciones consulares entre esos dos países, ya que las relaciones diplomáticas estuvieron interrumpidas por varios años. Temiendo un conflicto bélico el Presidente Wilson envió el 4 de diciembre de 1918 un cable a los gobiernos del Perú y Chile con el siguiente tenor:

"El Presidente de los Estados Unidos desea informar a Vuestra Excelencia que los diversos incidentes que han conducido a la ruptura de relaciones consulares entre las Repúblicas de Chile y Perú, han sido analizadas cuidadosamente por el Gobierno de los Estados Unidos. Cualquier agitación que tendiera a disminuir las expectativas de lograr una paz permanente en el mundo entero, sería desastrosa sobretodo en vista de la convocatoria a la Conferencia de Paz en París, donde estos dos países podrían llegar a encontrar una solución pacífica y satisfactoria al asunto en discusión.

Estados Unidos se encuentra dispuesto a prestar toda la asistencia posible para llegar a una solución equitativa del asunto, ya sea solo o con los otros países de este hemisferio."(5)

Copia de este cable fué entregada a todos los gobiernos para lograr un arreglo pacífico entre Perú y Chile. Los gobiernos chileno y peruano agradecieron la intervención del Presidente Wilson y ofrecieron intentar una arreglo pacífico. El Perú no creía necesaria una mediación continental, sino solamente la de Estados Unidos, mientras Chile creía que el arreglo debería fundarse únicamente en los mecanismos del Tratado de Ancón.(6)

Complementando la anterior posición chilena expresada en cable de 9 de diciembre de 1918, el Ministro americano en Santiago, señor Shea, envió al Secretario de Estado interino señor Polk la siguiente nota:

"El Subsecretario de Relaciones Exteriores me dijo hoy en conversación confidencial que se está haciendo algún esfuerzo para solucionar el diferendo de Tacna y Arica, hablando directamente con Bolivia primero y luego con Perú; se espera que el Perú contestará de alguna manera a la proposición hecha por Chile en 1912.

En general, el plan de arreglo consistiría en dividir Tacna (Arica) en tres partes, otorgando al Perú la parte norte, el centro con el puerto de Arica a Bolivia y el sur a Chile. Bolivia recibiría también la sección chilena del ferrocarril Arica-La Paz y en compensación a Chile transferiría cierto territorio. El Subsecretario había estado recientemente con el Presidente de Chile quien le manifestó su complacencia con la acción amistosa de Estados Unidos y su deseo de llegar a una solución".(7)

El Canciller boliviano convocó entonces el Encargado de Negocios americano Goold a una reunión el 30 de noviembre de 1918; la que posteriormente fué transcrita en detalle por el diplomático americano al Secretario de Estado, de la siguiente manera:

"El Gobierno boliviano tiene la intención de enviar una misión especial a Washington, para felicitar al Gobierno de los Estados Unidos por la victoria y con el propósito de presentar el caso boliviano para la adquisición de un puerto. El Ministro de Relaciones Exteriores afirmó que el caso de Bolivia; era precisamente igual al caso de Serbia; que era necesario para el país ocupar una posición que le permitiera comunicarse con el mundo exterior sin tener que obtener el consentimiento de otro país. Dijo el Ministro que había una considerable opinión favorable en Chile para una cesión de Arica a Bolivia e igualmente, en el Perú existía también una disposición favorable aun que tal vez menos articulada, debido al resentimiento peruano contra Chile por la cuestión de Tacna y Arica. Señaló asimismo el Ministro que con Bolivia ubicada entre Chile y Perú, la paz continental estaría mejor asegurada que en las últimas décadas. Añadió que el gobierno de Bolivia estaba ansioso de que los Estado Unidos tomasen la iniciativa para el arreglo de este problema; ya sea, haciendo planteamientos para un arreglo a los países involucrados, o convocando a una conferencia tripartita bajo la presidencia del Secretario de Estado o cualquier otra iniciativa que le pareciese apropiada al señor Secretario de Estado".

Líneas más abajo, el señor Goold dijo que el Gobierno boliviano aunque prefería solucionar este caso con la mediación americana, llegado el caso lo plantearía ante la Conferencia de Paz en París.(8)

LA CONFERENCIA DE PAZ EN PARIS

El Secretario interino de Estado, señor Polk, transcribió el anterior cablegrama al Secretario titular señor Lansing, el 13 de diciembre de 1918, quien ya se encontraba en París para preparar la Conferencia. El Secretario Lansing creía que la mediación americana en la controversía entre Perú y Chile sólo se refería a buscar un arreglo inmediato a los sucesos violentos sucedidos en Iquique y no a toda la cuestión de Tacna-Arica. Para solucionar esto consideraba, con sus asesores, la posible conveniencia de sostener un arbitraje presidido por los Estados Unidos con la participación de Francia, amiga del Perú e Inglaterra, amiga de Chile. El Secretario Lansing no deseaba que la Conferencia de París tratase el caso de Tacna y Arica.

Con todas estas consideraciones, el Secretario Lansing envió desde Paría, el 28 de diciembre de 1918, el siguiente memorándum al Presidente Wilson:

"Mi querido u estimado señor Presidente: La controversia de Tacna y Arica entre Chile y Perú está destinada a ser tan difícil como penosa y el telegrama adjunto que plantea la posición boliviana la hace aún más compleja, pues hay una medida de justicia y razón, en el deseo boliviano por un puerto y una salida territorial que separe a los rivales Chile y Perú. Yo dudo mucho sin embargo, que exista el suficiente número de hombre públicos en cualquiera de estos dos países, que favorezca una solución para Bolivia. Este último país, tendría que apoyarse en los Estados Unidos para obtener tal cesión. El principio general para este arreglo es uno de los que nosotros hemos proclamado pero para obtenerlo me temo que nos ganaremos el disgusto tanto de Chile como de Perú".(9)

Por otra parte el Secretario de Estado Lansing sugería que no era oportuno tratar el caso boliviano en la Conferencia de Paz en París y por esto tal vez era inoportuno que Bolivia enviase delegaciones con ese propósito tanto a Washington como a Perú. Ya en París, el Presidente Wilson trató con el Secretario Lansing sobre este asunto y le envió una nota del 9 de enero de 1919, estableciendo que en esa coyuntura era mejor que Bolivia, por el momento, se abstuviera de enviar delegados a plantear el problema marítimo. Esta recomendación fue transcrita el 11 de enero de 1919, a Washington. Igualmente el día 16 de enero de 1919, Lansing decidió que la controversia entre Chile y el Perú no debería tratarse en esa Conferencia, pues perjudicaría la hegemonía de Estados Unidos en el hemisferio y seria contraria a la Doctrina Monroe. Además, el Secretario Lansing creía que al contar el Perú con toda la simpatía, Chile estaría en total desventaja por su rol de neutral durante la guerra.(10)

A principios de enero de 1919, el Gobierno boliviano instruyó a sus legaciones en Londres, París y Washington para que sometieran a los respectivos gobiernos, una nota planteando el problema marítimo y la necesidad de la cesión del puerto de Arica a Bolivia, dentro del marco de principios establecido por los 14 puntos del Presidente Wilson.

El General Ismael Montes, Ministro boliviano en París y Londres, envió el 14 de enero de 1919,las notas respectivas a las Cancillerías que esos países. Además envió un memorándum de ese sentido a la Sede de la Conferencia de Paz en París.

El Gobierno británico apoyó la demanda boliviana y presentó en Washington un memorándum, el 20 de enero de 1919, al secretario de Estado interino, señor F. Polk, en los siguientes términos:

"El Encargado de Negocios de Su Majestad presentas sus saludos al Secretario de Estado Interino y tiene el honor de informarle por instrucciones del Gobierno de Su Majestad, que ciertas proposiciones para un arreglo de la Cuestión de Tacna y Arica, han sido sometidas al representante de Su Majestad. Las mismas pueden resumirse como sigue:

- Si Chile abandonara los esquemas de expansión territorial dirigidos en contra de Bolivia, mediante los ferrocarriles de Arica y Antofagasta; y si Chile estuviera de acuerdo en ceder Tacna y Arica al Perú (previo acuerdo preliminar entre Chile y Bolivia). No sería imposible para el Perú ofrecer a Chile una compensación adecuada u equivalente, la que podría darse forma en un tratado comercial favorable a Chile.

- Si Chile recibe la garantía que Bolivia y no el Perú, quedaría finalmente con las dos provincias, las podría ceder. Se establecería que el Perú cedería estas dos provincias a Bolivia, a cambio de una compensación financiera y de una porción territorial al este del Lago Titicaca.

- Chile sería compensado por Bolivia, por el costo del ferrocarril Arica-La Paz, el mismo que pasaría totalmente al control de Bolivia.

- Chile ganaría con este arreglo, pues consolidaría para sí Antofagasta y Tarapacá y no tendría nada que temer de Bolivia en Arica. En forma similar el Perú tendría la gratitud permanente de Bolivia, además de valioso territorio en las proximidades al Lago Titicaca. La satisfacción de esta aspiración nacional beneficiaria mucho a Bolivia.

- Al plantear estas sugerencias enviadas por el Representante de Su Majestad en La Paz, se debe señalar que:

a) No habrá nunca una solución enteramente satisfactoria a la cuestión de Tacna y Arica, a menos que estos tres Estados, involucrados participen de la misma.

b) No será posible llegar a un arreglo entre estos tres Estados, mientras las potencias aliadas no inicien y conduzcan las negociaciones respectivas.

En la opinión del Gobierno de Su Majestad, estas proposiciones parecen apropiadas y cuentan con su apoyo, por consiguiente, el señor Encargado de Negocios de Su Majestad expresa la esperanza de contar a la brevedad posible con los puntos de vista del Gobierno americano, al respecto".(11)

Al Secretario de Estado no le agradó que el Gobierno del Reino Unido pretendiera participar en un problema que correspondía únicamente a las naciones hemisféricas bajo la hegemonía norteamericana y ordenó archivar la anterior nota con un simple acuse de recibo que le envió al Ministro inglés Barclay, el 13 de febrero de 1919.

El Encargado de Negocios americano en Londres, señor Davis, informó al Secretario de Estado, el 3 de enero de 1919, que Chile no había pedido ninguna mediación al Reino Unido sobre la cuestión de Tacna y Arica y que el Gobierno británico no tenía ninguna solución clave al respecto, excepto que sostenía que se debería dar una salida al mar de Bolivia, sea a través de los territorios declarados neutrales en Tacna y Arica o en los territorios a ser cedidos por Chile y el Perú.

Al día siguiente de la visita del Ministro del Reino Unido al Secretario interino Polk, el Ministro boliviano, Ignacio Calderón, entregó a éste una nota confidencial que contenía los mismo conceptos de las notas entregadas por el Ministro Montes a las Cancillería de París y Londres.

El Memorándum de Ignacio Calderón establecía que:

"Como usted sabe, la cuestión entre Perú y Chile sobre la posesión de los territorios de Tacna y Arica se ha venido agudizando últimamente, amenazando la paz en el continente.

Resulta entonces natural que los Estados Unidos, siguiente su tradicional política de interés amistoso, por el bienestar y armonía de las Repúblicas americanas, debería pensar en ofrecer sus buenos oficios para resolver este conflicto".

El Ministro Calderón a continuación expresa el interés boliviano de dar solución a esta disputa a la vez que asegura tener algunos derechos históricos en Arica, establecidos con anterioridad a la misma independencia americana. El Ministro Calderón decía que en tratado de 1883, del que Bolivia no era parte, se había privado virtualmente a Bolivia de su costa al haber cedido Perú la provincia de Tarapacá a Chile. Asimismo señalaba el ministro boliviano que en el Pacto de Tregua, firmado en 1884, dejaron establecida la temporalidad del mismo porque Bolivia no se resignaba a quedar encerrada; además Chile, en el Tratado de 1895, había aceptado entregar Tacna y Arica a Bolivia.

Líneas más abajo, el Ministro Calderón sostenía que: "Cuando Bolivia en 1904 fue finalmente obligada a firmar el Tratado de Paz con Chile, después de más de veinte años de finalizada la guerra, una de las estipulaciones de dicho tratado fue que la sección del Ferrocarril Arica-La Paz construida en territorio boliviano pasaría a ser propiedad de ese Estado". Y para finalizar la nota, el Ministro boliviano Ignacio Calderón afirmaba que: "Queda muy claro que desde que Chile ocupó la costa de Bolivia nunca ha dejado de expresar su absoluta necesidad por un puerto. Y sin perturbar la paz ni las condiciones prevalecientes, el único puerto disponible es el de Arica; Bolivia reclama por lo tanto, su posesión como absolutamente necesaria...Estos territorios (Tacna y Arica) han sido en el hecho importantes centros para el comercio boliviano y sería muy fácil probar que ni el Perú ni Chile tienen un real interés en ellos; de ahí que, su transferencia a Bolivia mediante un acuerdo pacífico entre los tres países, ayudaría a resolver uno de los problemas de mayor importancia continental".(12)

Dos día más tarde, el ministro Calderón visitó el Departamento de Estado y en conversación con el CONSEJERO EN asuntos Latinoamericanos hizo mención al Memorándum anterior. Durante la reunión, Calderón comentó que tal vez el Perú llevaría el caso a la Conferencia de Paz en Paris, y que Bolivia pensaba que sería mejor llegar a una solución únicamente entre los países del Hemisferio Occidental ya que Calderón creía que Chile quería solucionar el caso, aunque el Perú no parecía estar dispuesto a ello. El diplomático americano aclaro a su colega boliviano que estaba de acuerdo en tratar el caso únicamente entre países hemisféricos y creía que en las conversaciones había quedado establecido que el Perú aceptaba una solución - incluso los "buenos oficios" de Estados Unidos- mientras que Chile los había rechazado.(13)

En los primeros meses de 1919, Chile envió varias misiones diplomáticas a Washington, Londres y Paris para tratar de salvar su posición, entre ellas, una presidida por el político Yañez. Otro esfuerzo fué el que inició Agustín Edwards, quién visitó la Legación americana en Santiago el 25 de marzo de 1919 y le dijo al Ministro Shea que el Presidente de Chile lo había comisionado para que obtenga un acercamiento entre Chile y el Presidente Wilson. Edwards presento excusas por el rechazo chileno al ofrecimiento de buenos oficios hecho por el mandatario americano en diciembre de 1918 y ofreció enmendar ese error. (14)

El señor Edwards reiteró, en la Legación americana en Santiago el día 28 de marzo, que había sido autorizado por el Presidente chileno para actuar complementado las gestiones del señor Yáñez, que ya se encontraba en Washington, e hizo el siguiente planteamiento de solución al problema, para ser presentado al Presidente Wilson, quien en ese caso debería renovar su oferta de buenos oficios:

"PRIMERO - Que la realización de un plebiscito en la Provincia de Tacna, con toda probabilidad, decidiría a ese distrito como peruano,

SEGUNDO - Que la ejecución de un plebiscito por separado, en la Provincia de Arica, probablemente resultaría en que ese distrito sea chileno.

TERCERO - Que de ser ese el caso, Chile declararía la Provincia de Arica, zona libre y franca, sin aduanas y entregaría a Bolivia el uso (administración) del Ferrocarril Arica-La Paz."

El señor Edwards añadió que esto era todo lo que Chile, en su situación política podría hacer por el momento y que: "este era un primer paso, que de materializarse, solo era cuestión de tiempo, para que Chile entregara parte o toda la Provincia de Arica a Bolivia".(15) La anterior información fue remitida inmediatamente desde Washington a París, donde se encontraba el Presidente Wilson y el Secretario de Estado Lansing.

El Ministro Goold desde La Paz reportó al Secretario de Estado el 11 de abril de 11919, que había llegado el nuevo ministro chileno Emilio Bello, con una misión oficial y creía que se efectuarían en la capital boliviana esfuerzos muy serios para solucionar la controversia de Tacna y Arica. Añadía el diplomático americano que el Ministro peruano en La Paz, había presentado a la Cancillería boliviana - por instrucciones de Lima - una nota en la que renunciaría a sus derechos y reclamaciones sobre Tacna y Arica.(16)

El mismo día, el enviado americano envió otro telegrama al Departamento de Estado, en el que llamaba la atención hacia posibilidades de participación de intereses americanos en este asunto, de la siguiente manera:

"En caso de que Arica se convierta en el puerto boliviano, el Gobierno de Bolivia necesitará ayuda financiera para pagar a Chile y posiblemente al Perú por esta cesión; además necesitará fondos para trabajos portuarios y la compra de la sección chilena del ferrocarril Arica-La Paz. La compañía británica del Ferrocarril Antofagasta-Bolivia está considerando adquirir el control de la línea Arica-La Paz. Esta compañía también opera y es parcialmente propietaria con el gobierno boliviano del ferrocarril Oruro - La Paz que se conecta con la línea de Arica y la línea férrea a Mollendo en Viacha. Operará las rutas de carga de las zonas más productivas del país.

Si una compañía americana provee los fondos necesarios a Bolivia para los propósitos ya mencionados, entonces el Gobierno (Bolivia) entregaría la administración y operación de la línea de Arica a la compañía prestamista y condonaría los intereses de la Compañía Antofagasta, al ordenar la entrega de la conexión Oruro-Viacha; de modo que, todas las líneas férreas serían operadas por la compañía prestamista y la mayor parte de la carga desde y hacia Bolivia se dirigiría por Arica".

El diplomático americano informa a continuación que unos inversionistas americanos visitaron La Paz y encontraron que las posibilidades de pago de Bolivia, basadas en los ingresos ferroviarios serían mínimas, pero con las garantías sobre los ingresos aduaneros de Arica serían consideradas seguras y saneadas para la cancelación del préstamo; luego hace referencia al rol americano frente a las posibilidades de intereses británicos que operaban los ferrocarriles argentinos, los que se conectarían con los bolivianos mediante el tramo La Quiaca-Tupiza. Este tema fue discutido, dice el Ministro Goold, con el Ministro de Finanzas, José Luis Tejada Sorzano.(17)

El 19 de abril de 1919, una delegación diplomática especial de Chile, presidida por Eliodoro de Yáñez acompañado por los políticos Tocornal y Villanueva , visitó al Secretario de Estado en Washington, para llegar a un acuerdo que contemple Arica como posesión de Chile y Tacna para el Perú . Además, Chile declararía Arica como territorio franco y esperaba que. Perú a su vez internacionalizaría el comercio por Tacna. (18)

Al mismo tiempo, el Ministro Goold informaba que el señor Luis Arteaga, ex-Ministro chileno en La Paz, estaba visitando la sede del Gobierno boliviano, en su condición de nuevo Gobernador de Arica y que este dignatario chileno había convocado a una reunión al Cuerpo Diplomático acreditado en La Paz, donde les informó que: "Chile estaba buscando la ayuda de Bolivia para conseguir que el plebiscito de Tacna y Arica produzca resultados favorables a Chile y que en retribución por este servicio Chile estaba preparado a hacer muchas cosas para mejorar el comercio y las comunicaciones de Bolivia con el resto del mundo, pero advertía que Chile jamás aceptaría ceder el Puerto de Arica".(19)

La Conferencia de Paz en París aprobó el Pacto de la Sociedad de las Naciones el 28 de abril de 1919. El día 30, el Presidente Woodrow Wilson pidió al Secretario de Estado interino, explorar la posibilidad de que la controversia de Tacna y Arica pudiera solucionarse bajo un arbitraje efectuado en el marco del Pacto, del cual decía que Perú era miembro fundador y que se podría invitar a Chile a suscribirlo.(20)

El Secretario Asistente Fletcher informó el 1 de mayo de 1919 al Secretario de Estado, que el Ministro chileno en Londres A. Edwards, le comunicó que Chile estaba dispuesto a proponer en la Conferencia de París una solución que contemple que Tacna retorne al Perú y Chile se quede con Arica, Fletcher pidió a Edwards presentar dicha solución formalmente y recomendó al Departamento de Estado que en caso de que Perú no acepte, se debería llevar adelante el plebiscito estipulada en el Tratado de Ancón. Días más tarde, Edwards le anunciaba a Fletcher que por problemas y cambios en la política interna, el gobierno chileno no podría, por el momento, presentar la oferta ante la Sociedad de las Naciones. (21)

El Secretario de Estado interino Polk, comunicó a la Delegación americana en París que no convendría llevar el diferendo Tacna-Arica a la Liga de las Naciones, ya que Chile, temeroso a enfrentarse ante una opinión favorable al Perú y Bolivia , podría postergar su incorporación a la misma. Asimismo, Chile esperaría a que los Estados Unidos ratifique su ingreso a la Liga antes de tomar una decisión al respecto. Polk decía que había conversado con Edwards y el Ministro chileno en Washington, quienes le anunciaron que Chile tenía un plan que pronto sería anunciado finalmente a Estados Unidos para lograr un acuerdo directo con Perú. Este plan contemplaba dar la provincia de Tacna al Perú y Chile se quedaría con la provincia de Arica; también proponía declarar las dos provincias como zonas francas y se daría a Bolivia el control total del ferrocarril Arica-La Paz y este país, estaría también liberado de todo trámite aduanero.(22) El Presidente Wilson aceptó la anterior sugerencia y decidió la postergación de la presentación de la cuestión Tacna-Arica a la Sociedad de las Naciones.(23)

El enviado Robbins informó al Secretario de Estado desde Santiago, el 22 de agosto de 1919, que el Gobierno boliviano había hecho una consulta formal a Chile. El telegrama de Robbins decía:

"He sido informado por fuentes muy serias que Bello Codesido, Ministro chileno en Bolivia, fue consultado confidencialmente por el Gobierno boliviano el que ha pedido una declaración sobre la posible actitud de Chile con referencia a una salida soberana al mar para Bolivia en la región de Tacna y Arica. El Ministro de Relaciones Exteriores de Chile ha instruido a Bello Codesido que reconoce únicamente los derechos de Bolivia a contar con un puerto libre como establece la convención entre Chile y Bolivia, que el Gobierno de Chile considerará Tacna y Arica como chilenas hasta que su soberanía sea dilucidada por el plebiscito... Me informe además, que la Cancillería chilena se ha asegurado que, tan pronto como el asunto de la soberanía sea resuelto, se le permitirá a Bolivia escoger un puerto en la costa situada entre Arica y el límite norte de Sama, en el entendido de que el puerto de Arica permanecerá como chileno". (24)

En octubre de 1919 la cuestión portuaria boliviana

empezó nuevamente a cobrar impulso. El enviado americano

Goold informó el 6 de octubre al Secretario de Estado que:

"El Ministro chileno en La Paz me declaró que Chile ha prometido formalmente a Bolivia un puerto, el que se le dará una vez solucionada la controversia entre Chile y Perú. El no estableció que parte ha ofrecido, pero ciertamente no es Arica y probablemente es una franja en la costa norte de Arica donde existen posibilidades para un puerto".(25)

Días más tarde el Ministro Goold enviaba la siguiente

comunicación:

"Agregado Militar de Chile confirma mi idea sobre la naturaleza de la oferta chilena. Acuerdo términos esa oferta: Bolivia debe aceptar usar un porcentaje de su comercio a través de Arica, el que será declarado puerto libre y el Gobierno chileno tomará otras medidas para defender Arica contra la competencia del nuevo puerto boliviano, construyendo y perfeccionando la línea del ferrocarril longitudinal de Chile y construyendo ramales en dicho ferrocarril y también en la sección chilena del ferrocarril Arica-La Paz hacia valles productivos. El término puerto libre señalado aquí significa que las tropas chilenas serán retiradas y no se aplicarán gravámenes a mercaderías de entrada y salida. Las leyes chilenas se aplicarán por jueces chilenos en la forma actual. Ni Perú ni Bolivia son lo suficientemente poderosos solos o en conjunto para obligar a Chile a mantener una guarnición militar en Arica" .(26)

A su vez desde Santiago el Ministro Shea comunicó a Washington que Chile tenía informaciones que el Perú había concentrado tropas en la frontera sur con Chile y también en Puno, puesto que el ejército peruano contaba con moderno y novedoso armamento adquirido en Francia y los Estados Unidos. Con este motivo y sólo como precaución y no provocación, Chile había enviado a toda su flota a resguardar su área norte.(27)

En los primeros días de noviembre, Perú pidió a Bolivia una declaración sobre la veracidad de las informaciones de un arreglo entre Bolivia y Chile sobre el futuro de Tacna y Arica. El Gobierno de Bolivia respondió afirmando que no tenía acuerdo alguno con Chile; igualmente Chile dijo que no había concedido a Bolivia ninguna salida que la una por el norte de Arica al mar.(28)

Desde Lima, el enviado americano Smith decía al Secretario de Estado que el Presidente Leguía le informó que no había movilización de tropas al sur, aunque el reforzamiento de los regimientos de Huaraz y Puno eran ciertos y se debían a razones de orden interno. Smith también decía que Leguía creía que Chile estaba siguiendo una política agresiva para dar lugar a un incidente con Perú, pero que el Presidente peruano le había asegurado que Perú no haría nada y buscaría una solución al diferendo mediante un arbitraje.(29)

Asimismo, en otra nota de fecha 19 de Noviembre Smith informaba al Secretario de Estado que había sostenido una conversación de carácter confidencial con el Secretario de la Legación boliviana, un señor Linares, quien además, resultaba ser hijo del mismo Ministro de Bolivia acreditado ante el Gobierno del Perú. El enviado americano resumía esa conversación de la siguiente manera:

"...me dijo que si bien era cierto que por el momento Bolivia y Chile no estarían haciendo arreglos para un puerto boliviano en Arica, Chile había aceptado dar Arica para puerto de entrada a Bolivia en caso de un arreglo por el cual Tacna y Arica fueran adjudicadas a Chile.

Me dijo además que, en caso que el Perú se adjudicara esos territorios, Bolivia no tendría que guardar ninguna esperanza para obtener su tan deseada salida al mar.

Si estoy en lo cierto, hago notar que Chile está jugando para conseguirse el favor de Bolivia y con esto naturalmente el interés de aquel país se inclinará para que Chile mantenga el control de la ciudad de Arica. Creo que lo afirmado anteriormente indica la verdadera política de Bolivia y Chile en lo que respecta al deseo de Bolivia para lograr una salida al mar".(30)

En el mismo sentido y confirmando que todavía se mantenga la posibilidad de lograrse un acuerdo entre Chile y Bolivia, la Legación americana en La Paz enviaba una nota el 19 de diciembre al Secretario de Estado, con la siguiente valiosa información:

"El Encargado de Negocios de Gran Bretaña, dijo al señor Goold que en su conversación con el Canciller de Bolivia , el pasado martes, éste le confirmó que el Ministro chileno (Bello Codesido) había ofrecido Bolivia una franja en la costa al norte de Arica para ubicar su puerto. El Canciller dijo que la oferta no era satisfactoria en razón del elevado costo que demandaría la construcción de un puerto, afirmó que las aspiraciones podrían ser satisfechas con la transferencia de títulos y posesión de la caleta Víctor al sur de Arica y que Bolivia esperaba compensar a Chile, ya sea con una suma de dinero o concesiones comerciales... Las conversaciones continúan y Bolivia ya probablemente ha hecho o haría conocer su contrapropuesta.

El Ministro chileno, Bello Codesido, quien vino hace ocho meses con el propósito de solucionar la cuestión portuaria, partirá rumbo a Europa en los primeros días del mes de enero, su retorno a este país es todavía incierto. (31)

El Ministro Bello Codesido dió por finalizada su negociación sobre una salida al mar para Bolivia, sin lograr ningún acuerdo, aunque se dejó demostrado en alguna forma una predisposición favorable. De esta manera Emilio Bello Codesido firmó el 10 de enero de 1920 un Acta Reservada con el Canciller boliviano Carlos Gutiérrez, donde se establecía la posición de ambos países:

"El Canciller Carlos Gutiérrez hizo constar estos extremos:

    1. Que el Tratado de 1904, que Chile presentaba como la solución definitiva de las cuestiones del Pacífico, no había sido cumplido en algunas de sus estipulaciones por este país.
    2. Que el acta complementaria de dicho factum, relativa a la situación de Tacna y Arica y el compromiso del Gobierno de Bolivia, para colaborar a que dichos territorios se incorporaran a la soberanía de Chile, no obtuvo la debida aprobación y, por el contrario, dió lugar a una manifestación adversa de los poderes públicos de Bolivia, no pudiendo, por lo tanto, invocarse el espíritu de tal acta, al tratar la cuestión relativa al puerto para Bolivia.
    3. Que la Cancillería de Bolivia insistía en declarar que todas sus gestiones relativas a la incorporación de Arica a la soberanía nacional como puerto natural del país para su comercio internacional, no estaban destinadas a dañar derechos ajenos sino a buscar soluciones de paz y de concordia entre los países que sostuvieron la guerra del 79.
    4. Resumiendo la argumentación boliviana, el Canciller expuso todos los antecedentes históricos y geográficos que hacen de Arica el puerto obligado de Bolivia. Finalmente, añadió que Bolivia creía que en vista de la espontánea manifestación amistosa de Chile, podría esperar de su parte una cooperación eficaz para adquirir el puerto de Arica sobre el cual tiene el país vecino y amigo un derecho expectaticio dependiente del plebiscito pactado en el Tratado de Ancón.

De su parte, el Ministro de Chile, dejó constancia de este pensamiento:

    1. Que el espíritu del Tratado de 1904 fue, en concepto de su Gobierno, incorporar el territorio de Tacna y Arica a Chile.
    2. Que la cesión de Arica a Bolivia implicaría la incorporación de un territorio, que está pendiente del plebiscito pactado en el Tratado de Ancón.
    3. Que tal cesión sería ilusoria si el plebiscito fuese adverso a Chile.
    4. Que Chile estaría dispuesto a hacer de Arica un puerto libre para que así sirva mejor los intereses comerciales de Bolivia.
    5. Que existe por parte del Gobierno de Chile, el mayor deseo de propiciar una política del más sincero y estrecho acercamiento para Bolivia; y de procurar un acuerdo que permita a Bolivia satisfacer su aspiración de obtener una salida propia al Pacífico.
    6. Con los propósitos de cimentar sobre sólidas bases la amistad futura de ambos países, Chile está dispuesto a procurar que Bolivia adquiera una salida al mar, cediéndole una parte importante de esa zona al norte de Arica y de la línea dentro del ferrocarril que se halla en los territorios sometidos al veredicto del plebiscito de acuerdo con los términos del Tratado de Ancón."

BOLIVIA INSISTE EN ARICA, PERU SE OPONE Y CHILE ESPECTA.-

Los principios enunciados por Woodrow Wilson, la Conferencia de Paz en París y la anunciada apertura chilena para conceder una salida soberana al mar por territorios al norte de Arica incidieron en aumentar la expectativa de la opinión pública boliviana, que como siempre, estaba unificada para lograr una solución al encierro que Chile había ocasionado a Bolivia, aunque sí estaba dividida, una vez más, sobre el tipo de solución y las implicaciones que significaban para las relaciones de Bolivia con Chile y el Perú.

El Congreso boliviano debatió este problema y aprobó en sus dos Cámaras sendas resoluciones. Mientras el Senado aprobó una resolución el 17 de enero de 1920 la Cámara de Diputados lo hizo el siguiente 2 de febrero. Ambas resoluciones pedían al poder Ejecutivo, seguir una política internacional orientada a obtener, mediante negociaciones pacíficas y amistosas, una salida propia, soberana y directa al mar que incluya el puerto de Arica. Los senadores y diputados sugerían que debía considerarse la posibilidad de llevar este asunto a la Liga de las Naciones.(32)

El Canciller peruano Melitón Porras envió una nota de protesta al Canciller boliviano, afirmando que la posición boliviana para que se le adjudique la región de Tacna y Arica perjudicaba los propósitos reivindicacionistas del Perú, que no estaba dispuesto a cederlas ni a Bolivia ni tampoco a otra nación. El Diplomático peruano acreditado en Washington, F.Pezet, visitó al Secretario de Estado interino y le dio copia autentificada del texto del Canciller M. Porras manifestándole que el Perú deseaba que Bolivia tenga una salida propia al mar pero no por territorios que el Perú consideraba propios.(33)

El Canciller Carlos Gutiérrez respondió el 1 de marzo recordándole que en el año 1910 el propio Porras como Canciller había acogido favorablemente el pedido boliviano hecho por Daniel Sánchez Bustamante. Porras replicó el 6 de marzo que sus afirmaciones en 1910 no se habían protocolizado y no tenían ningún efecto e insistía que Bolivia debía abandonar toda intención de adjudicarse Arica. El Canciller boliviano volvió a responderle el 16 de marzo, manifestando que el propósito boliviano se dirigía a territorios donde Perú y Chile no tenían derechos definidos y cuya soberanía dependía más bien de la realización de un plebiscito. Reiteraba que la zona de Arica tenía una relación muy estrecha con Bolivia, y no podía entender que el Perú, una nación amiga y hermana con una costa de dos mil kilómetros se oponga a la única posibilidad efectiva con que contaba Bolivia para retornar al Pacífico.(34)

El Canciller Porras llamó al Encargado de Negocios americano Smith en Lima y le manifestó que la situación con Bolivia, influenciada por Ismael Montes, era muy difícil por las pretensiones bolivianas sobre Tacna y Arica y que era posible un rompimiento de relaciones y pidió a los Estados Unidos que si se llegaría a esa situación se hiciera cargo de la Legación peruana en La Paz. El Presidente Leguía pidió a Smith que Washington insista a Chile a cumplir con el Tratado de Ancón.(35) Ante estos pedidos el Secretario de Estado interino Polk, cablegrafió a su Ministro en La Paz el 10 de marzo con las siguientes instrucciones:

"En primera oportunidad aconseje Ministro Relaciones que en opinión Departamento de Estado, Bolivia está hiriendo sus propios intereses para lograr una salida al mar al adoptar pasos para una solución prematura, antes que se hubiera llegado a un acuerdo entre Perú y Chile".

El mismo texto fue transmitido a Lima con el pedido que el Perú no rompa sus relaciones diplomáticas con Bolivia.(36)

El día 18 de marzo el Ministro Maginnis desde La Paz telegrafió a Washington, informando que turbas de residentes peruanos en La Paz habían chocado con manifestantes antiperuanos que atacaron la Legación peruana y que el Gobierno había deportado algunos opositores y residentes peruanos. A su vez, el enviado Smith informaba desde Lima sobre la deportación de residentes peruanos de La Paz y que el Perú reforzaba tropas en Juliaca y Puno al tener conocimiento de que Bolivia concentraba efectivos militares en Guaqui. Desde Santiago, el Embajador Shea informó a Washington que las noticias de los desórdenes en La Paz causaron gran excitación en Santiago y que si Perú movilizaba su ejército contra Bolivia, Chile inmediatamente se movilizaría al norte para presionar al Perú.

Los enviados americanos en La Paz y Lima continuaron informando sobre manifestaciones contra las representaciones peruanas en La Paz y bolivianas en Lima y Mollendo y sobre posible movilización de tropas. Esto obligó al Departamento de Estado a intervenir en forma enérgica enviando a su Ministro Maginnis en La Paz la siguiente instrucción:

"Sírvase apersonarse ante el Ministro de Relaciones y entregue la siguiente declaración: "El Gobierno de Estados Unidos contempla con la más grave aprensión los ataques de las turbas a la Legación y Consulado peruanos así como en los negocios y oficinas de residentes peruanos en La Paz. El Gobierno boliviano al no evitar o prevenir dichos desmanes no solo hiere su buen nombre y reputación, sino que también hace más difícil el lograr su propósito de conseguir un puerto en el Pacífico".(37)

La información terminaba recordando que Bolivia debería esperar a que se encuentre una solución al diferendo entre Perú y Chile. Posteriormente se instruía a los enviados americanos en los tres países efectúen gestiones para disminuir tensiones y evitar el despliegue de tropas en áreas fronterizas. (38)

El Ministro Maginnis informó al Secretario de Estado, el 23 de marzo de 1920, que el Presidente Gutiérrez Guerra, junto a su Canciller, lo habla llamado para darle una larga explicación sobre la situación con el Perú y le dijo que las variadas manifestaciones tanto en La Paz como en ciudades del interior, fueron motivadas por la posición dura del Canciller Melitón Porras y en represalia a las demostraciones antibolivianas en Lima, Mollendo y otras ciudades peruanas. En su telegrama efectuaba el siguiente resumen sobre parte de su conversación:

"Ambos, el Presidente y el Ministro de Relaciones Exteriores me dijeron que el Gobierno tenía dificultades dado el sentimiento público muy fuerte por el problema portuario y porque una salida al mar era absolutamente vital para la vida y el crecimiento de Bolivia; que el Gobierno boliviano estaba ansioso de mantener relaciones amistosas con el Perú, pero que las mismas se han resentido por la nota peruana de Porras, en la que sostenía que Perú nunca aceptaría ninguna solución que no sea la devolución de Tacna y Arica y que el Perú se oponía a que Bolivia consiguiera Arica, esto es lo que había despertado unos sentimientos populares antiperuanos. Reconocía el Gobierno boliviano que no tenía ninguna reclamación legal sobre Arica, sino más bien un pedido moral puesto que Arica era su puerto natural, y estaba dispuesto a comprar a Chile y Perú, los derechos sobre el ferrocarril y sobre el puerto...

Finalmente que habían en La Paz cinco mil residentes peruanos, la mayoría activos en asuntos políticos y eran muy difíciles de controlar.."Le dije al Presidente que había sido informado, por un militar chileno de muy alta graduación, que Chile deseaba vender a Bolivia sus derechos sobre Tacna y Arica en los siguientes términos: Bolivia debería pagar al Perú diez millones de dólares y a Chile, el valor del Ferrocarril Arica-La Paz, mas otros dos millones de dólares al Perú, por cuenta de Chile que había aceptado pagar en conexión a la ocupación chilena de Lima...la proposición ya había sido oficialmente presentada al Ministro Plenipotenciario de Bolivia en la ciudad de Santiago. El Presidente me dijo que la única propuesta chilena que conocía le había sido presentada al Gobierno por el señor Emilio Bello Codesido, (Ministro plenipotenciario de Chile en La Paz) y en la cual Chile rehusó ceder Arica, pero le ofreció a Bolivia una franja de tierra (ver mi reporte de 28 de octubre de 1919)...Que Bolivia le había agradecido a Chile por reconocer que tenía derecho a una salida propia al mar, pero que Bolivia deseaba un puerto y no una franja de costa, además que en el interés de la paz, Bolivia no podría aceptar considerar ninguna proposición en ese sentido sin discutirla primero con el Perú y que solo consideraría apropiado un acuerdo logrado entre los tres Países".

Luego el ministro Maginnis relata las quejas bolivianas por los asaltos de turbas peruanas tanto a la Legación en Lima como al Consulado en Mollendo. Al finalizar su informe, el Ministro Maginnis sugirió que los Estados Unidos busque lograr una solución al problema con las siguientes consideraciones:

"La mediación de los Estados Unidos entre el Perú y Chile, Bolivia la aceptaría de buen grado, y debido al fuerte sentimiento en Chile, para ceder Arica a Bolivia en los términos ya detallados, aparecería que es un momento oportuno para buscar intentar una solución al problema más grave en Sudamérica".(39)

Tres días más tarde, el 26 de marzo, el Ministro Maginnis informaba al Secretario de Estado que había entrevistado al ex-Presidente Montes quien le dió sus puntos de vista sobre el problema del Pacífico, los cuales eran:

"No se podrá cumplir con el Tratado de Ancón porque un plebiscito equitativo y justo es imposible después de 35 años de dominación chilena; a menos que se logre una solución, no solo continuarán los disturbios en la costa occidental sino que además Bolivia, en razón de su aislamiento, se verá forzada a firmar un tratado con Chile, el cual producirá en Sud América, el posible alineamiento de Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador, Venezuela posiblemente junto a Brasil por un lado y por el otro se tendría a Argentina, Perú y Paraguay; habiendo tenido todos estos países dificultades fronterizas en algún tiempo". Sugirió entonces:"..que las provincias de Tacna y Arica sean divididas en tres partes; Chile recibiría la porción sur de una línea a trazarse entre este y oeste de la caleta "Vitor". Bolivia tomaría el área al norte de Vítor y al sur de una línea a trazarse de este a oeste junto al norte de Tacna y el Perú recibiría el balance al norte de esta provincia (Tacna) ... Bolivia cancelaría al Perú 10 millones de pesos y pagaría a Chile el valor del tramo chileno del ferrocarril Arica-La Paz. Ismael Montes incluye a Tacna porque está estrechamente ligada y es dependiente de Arica, pero si esto es absolutamente necesario al Perú, aceptaría que Tacna pase a este país como es imprescindible que Bolivia obtenga un puerto".(40)

En esos días el Embajador Pezet de Perú× dirigió una carta al Presidente Wilson donde denunciaba la campaña de Bolivia para obtener Tacna y Arica que eran del Perú y los ocupaba Chile en violación al Tratado de Ancón; sostenía que Perú resentía la actuación boliviana que creía se efectuaba bajo la influencia chilena.(41) Por su parte el Canciller chileno Antonio Huneus rechazaba toda intromisión del Gobierno americano en las relaciones de Chile con el Perú y Bolivia alegando que los desordenes populares eran hechos menores sin importancia y reiteraba que Chile no tenía relación alguna con el diferendo peruano-boliviano. (42)

La situación creada entre Perú y Bolivia y la falta de acuerdo para resolver la cuestión de Tacna y Arica entre Perú y Chile, despertaron el interés del Departamento de Estado para buscar la solución a estos problemas. En esas circunstancias, el Embajador de Brasil en Washington, informó al Secretario Polk el 6 de abril que Bolivia había pedido al Consejo de la Sociedad de Naciones que tratara la cuestión de un puerto para Bolivia. El Embajador había declarado que el representante de su país ante el Consejo, como también otros miembros del mismo, no estaban seguros sobre la posición que debían asumir en esta cuestión, y agradecerían conocer al respecto la posición del Gobierno de los Estados Unidos.(43)

El Secretario de Estado Bainbridge Colby se dirigió en fecha 15 de abril de 1920 al Presidente de Estados Unidos presentándole el asunto como sigue:

"Una cuestión de mucho interés ha surgido en referencia a nuestras relaciones con los países latinoamericanos y la Liga de las Naciones. Como usted sabe, Bolivia, Chile y Perú se han incorporado a la Liga. El Perú nos ha manifestado su deseo de someter la controversia sobre Tacna y Arica al Consejo de la Liga, pero ha dejado en claro que no lo haría si no cuenta con la aprobación total de los Estados Unidos.

El Embajador de Brasil en Washington me ha informado que ha recibido un mensaje del Embajador brasileño en Londres, señor Domicio Da Gama, informando que Bolivia, que desea el puerto de Arica, ha sometido a la Liga de las Naciones la cuestión de su salida al mar. El Departamento de Estado tiene conocimiento que Bolivia en esta acción ha estado trabajando en secreto con Chile o con su consentimiento.

Siendo Brasil el único país latinoamericano representado en el Consejo de la Liga, Da Gama, mediante el Embajador brasileño en Washington, nos ha informado que en cierta manera se encuentra indeciso respecto al curso que Brasil debería adoptar; a su vez, algunos funcionarios de la Liga, temerosos de irritar a Estados Unidos, han planteado la conveniencia de tomar conocimiento del pedido boliviano".

El señor Colby pide consejo y decisión al Presidente Wilson sobre el curso a seguir, aunque inmediatamente sugiere algunas consideraciones para una posible decisión de la siguiente manera:

"Aunque yo no veo en el pedido (de Bolivia) ningún procedimiento que violara alguno de los principios establecidos por la Doctrina Monroe, me temo que si la Liga se ocupara actualmente de este asunto, podría ser mal entendido por el pueblo de nuestro país y por consiguiente influenciaría en forma negativa su actitud hacia la Sociedad de las Naciones. Mi propia opinión sería la de hacer conocer a los funcionarios de la Liga, en forma discreta, que no sería aconsejable por el momento, que la Liga se ocupara de dilucidar este asunto. Este curso de acción se conseguiría fácilmente por cuanto el Embajador Da Gama nos ha informado que si Estados Unidos preferiría que este asunto no sea aceptado por la Liga en la presente circunstancia, él mismo podría transmitir con debido tacto, la información necesaria a los funcionarios de la Liga..."(44)

El Presidente Woodrow Wilson dió consideración a la comunicación del Secretario de Estado e impartió instrucciones al Encargado de la División de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado, para que la Sociedad de las Naciones no adopte ninguna acción, mientras no se determine previamente la situación emergente de las relaciones de los Estados Unidos con la Liga. El Secretario de Estado, dando cumplimiento a las anteriores instrucciones, convocó el 6 de mayo al Embajador de Brasil, De Alencar y le afirmó que el Gobierno de los Estados Unidos "apreciaría se transmita al Consejo de la Liga de las Naciones, a través del señor Da Gama, Embajador brasileño en Londres, la sugerencia de que la Liga no tome conocimiento, por ahora de la controversia Tacna-Arica, la cual ha sido pedida por Bolivia a la Liga". El Embajador brasileño aceptó transmitir esta sugestión inmediatamente.(45)

El señor Leo S. Rowe, Jefe de la División de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado informó, el 11 de junio, al Secretario de Estado que el Embajador brasileño le había visitado y pedido que comunicara que recibió el siguiente mensaje de su colega el Embajador Da Gama de Londres:

"He tenido éxito en hacer conocer al Secretario del Consejo de la Liga, los puntos de vista del Secretario de Estado con referencia a la controversia de Tacna y Arica. Me gustaría saber también, si está disputa es actualmente objeto de alguna negociación entre los Gobiernos interesados directamente en una solución. Además, si los Estados Unidos tienen planes para intentar una solución. Tengo algunas informaciones que me permiten afirmar que Chile está dispuesto aceptar una solución de compromiso"

Rowe informó al Embajador del Brasil que por el momento el Departamento de Estado no conocía que hubieran negociaciones entre Chile y el Perú.(46)

El 12 de julio de 1920 se produjo en Bolivia un golpe de Estado y asumieron el poder los líderes del Partido Republicano. Los dirigentes republicanos se habrán opuesto vehementemente a la política de buscar una solución marítima por Arica y más bien reclamaban la devolución del Litoral de Atacama. Asimismo , buscaban una aproximación al Perú y desconfiaban de las intenciones de Chile. El cambio de Gobierno en Bolivia motivó a Chile a concentrar sus tropas en el norte y aprovechar el envío de nuevos efectivos para expulsar ciudadanos peruanos de Iquique y Arica. A su vez, esto obligó al Perú a concentrar tropas en la frontera con Chile.(47)

El Secretario de Estado pidió, ante estos acontecimientos, un informe sobre la situación en la región. El Director de Asuntos Latinoamericanos presentó para su consideración el 20 de julio el siguiente informe:

"Como resultado de la guerra de 1879, Chile conservó la porción de territorio boliviano que linda con el Pacífico, incluido el puerto de Antofagasta. En 1904, Bolivia cedió a Chile todos sus derechos sobre el territorio que se le había tomado en 1879. Mediante el Tratado de Ancón firmado en 1883 Chile obtuvo, también como resultado de la guerra, las provincias peruanas de Tacna y Arica.

Con el súbito e importante crecimiento de la riqueza material de Bolivia durante los últimos años, la necesidad de un puerto marítimo también se ha acrecentado. Los bolivianos han mantenido una propaganda constante en los países extranjeros esperando obtener el reconocimiento general de la justicia a la reclamación de Bolivia, para que se le otorgue una salida al mar. El discurso del Presidente Wilson ante el Senado, el 22 de enero de 1917, cuando declaró que: "En la medida en que sea factible a todo gran pueblo se le debe asegurar el ejercicio pleno de su soberanía y además permitirle una salida directa a las grandes rutas marítimas". Y el discurso inaugural del 4 de marzo de 1917, cuando destacó que la justicia de la doctrina de que los mares deben ser libres y accesibles a todos los pueblos en condiciones de igualdad, dieron gran impulso a los esfuerzos de Bolivia por obtener un puerto marítimo. Todas las partes han favorecido la acción que pudiera lograr la salida deseada al mar. Pero los políticos han diferido en cuanto a la salida que ha de obtenerse y los medios para lograrla. El Partido Liberal, del cual es dirigente el General Ismael Montes, dos veces Presidente de la República, y al cual también pertenecían el recientemente depuesto Presidente Gutiérrez Guerra y todo su Gobierno, favorecía la adquisición del puerto de Arica del Gobierno chileno mediante pago, ya sea estableciendo privilegios y concesiones especiales o en dinero efectivo. Esta política naturalmente encontró un amargo resentimiento por parte del Perú a quien perteneció originalmente Arica y a la que espera recuperar por medio del retrasado plebiscito, el mismo que fue previsto en el Tratado de Ancón. El Partido Republicano del cual es dirigente Jorge María Escalier y al cual pertenecen todos los miembros del actual Gobierno revolucionario, favorecía la adquisición sin pago de Antofagasta como el puerto marítimo necesario, basándose en que debe ser considerado todavía como parte del territorio boliviano. Como Antofagasta es considerada por Chile parte integrante de su territorio, esta política encuentra oposición por parte de Chile. Por lo tanto el Gobierno depuesto puede ser clasificado en líneas general es como pro-chileno mientras el actual gobierno revolucionario como pro-peruano.

El Ministro de los Estados Unidos en La Paz informa que el Gobierno provisional parece ansioso de evitar todo conflicto con Chile y aparentemente no ha enviado tropas a la frontera. El Embajador en el Perú informa de que no se han movilizado las fuerzas peruanas. Chile ha concentrado sus tropas en el norte, según se declara, solamente como precaución. Parece por lo tanto que no existe peligro inmediato de un conflicto armado.

Se cree que tanto la Argentina como Brasil, al igual que el propio Estados Unidos, se encuentran sinceramente deseosos de lograr la paz en el continente americano...Se recomienda, si la situación en la costa occidental volviera a ponerse delicada y la guerra pareciera inminente, que los Estados Unidos consulten con los Gobiernos de la Argentina y Brasil y que los tres Gobiernos efectúen presentaciones conjuntas a las naciones interesadas poniendo de relieve que ellos insistirán en que se mantenga la paz en el continente".(48)

BOLIVIA PRESENTA SU CASO ANTE LA SOCIEDAD DE LAS NACIONES

El Gobierno boliviano procedió a presentar su reclamación marítima a la Sociedad de las Naciones, apoyándose únicamente en los grandes principios sostenidos por el Pacto, especialmente el artículo 19 sin tomar en cuenta los aspectos de procedimiento ni contar con una evaluación del ambiente político de la Liga, menos aún sin conocer la verdadera posición estadounidense al respecto.

El enviado americano Maginnis en La Paz comunicó al Secretario de Estado, el 24 de septiembre de 1920, que Bolivia enviaba una delegación a la Liga, compuesta por Félix A. Aramayo, Franz Tamayo, Florián Zambrana, Demetrio Canelas y Joaquín Espada. Añadía que tenía informaciones de que se le pediría una revisión del tratado de 1904 y la devolución de Antofagasta y creía que esta acción crearía en Chile un sentimiento antiboliviano que podría perjudicar las posibilidades de un arbitraje americano sobre la Cuestión de Tacna y Arica. Además que Chile apoyaría moral y financieramente una conspiración destinada a derrocar al Gobierno del Partido Republicano que decididamente era antichileno. Posteriormente, el enviado Maginnis informó que sostuvo conversaciones confidenciales con el delegado don Florián Zambrana, quien le manifestó que se pediría la consideración de las situaciones antes de la Guerra de 1879, después de la citada guerra y de la necesidad de Bolivia de contar con una salida propia y soberana al mar, esto sin mencionar ningún puerto concreto.(49)

El 19 de octubre visitaron el Departamento de Estado los delegados Carlos V. Aramayo y Florián Zambrana y conversaron en detalle varios asuntos con el Director y el Consejero de la Oficina de Asuntos Latinoamericanos. Los delegados bolivianos explicaron los acontecimientos políticos en Bolivia que llevaron al golpe de julio de 1920. Zambrana y Aramayo también anunciaron con carácter confidencial, las intenciones de Bolivia en la Liga donde se pediría la revisión del Tratado de 1904, por haber sido impuesto por la fuerza y por los reiterados incumplimientos del mismo por Chile. Dijeron que se fundamentarían en el artículo 19 y en el espíritu del Pacto de lograr soluciones las pacíficas y que preserven un orden internacional basado por la justicia.

Mencionaron los delegados bolivianos que tenían el apoyo de Brasil y de Argentina, los que habían mostrado un interés amistoso en ello. Zambrana añadió que no tenían ningún acuerdo con el Perú, aunque este país demostraría su apoyo fraternal a la causa boliviana. Finalmente Zambrana reiteró que la única solución a toda la cuestión del Pacífico entre Chile, Perú y Bolivia era buscar la solución en un tribunal arbitral y que la petición boliviana a la Liga estaba en realidad dirigida a lograr dicho arbitraje.

El Consejero del Departamento de Estado les respondió ratificando que Estados Unidos seguían con mucha simpatía y amistad la conducta de Bolivia sobre su problema marítimo, sin embargo, dedicó la mayor parte de sus comentarios a los aspectos relacionados con el reconocimiento al Gobierno de Bolivia y otros asuntos bilaterales, sin pronunciarse ni advertir a los delegados bolivianos sobre alguna oposición a la presentación de la demanda en Ginebra.(50)

Bolivia y Perú presentaron ante la Liga sus demandas para tratar los problemas territoriales con Chile en fecha 1 de noviembre de 1920. La Asamblea inició sus labores el 15 de noviembre y la discusión sobre la demanda boliviana se centró en que la fecha de presentación era extemporánea; luego de muchas tratativas la delegación boliviana tuvo que aceptar postergarla para el período de sesiones del siguiente año, mientras que el Perú la retiró.

El Delegado Florián Zambrana, en su informe a la Cancillería sobre la presentación de anterior demanda decía:

"La actitud de las delegaciones centro y sudamericanas fue a un más decepcionante... Rodrigo Octavio, Jefe de la Delegación Brasileña, se permitió indicarnos el retiro de la demanda con una insistencia que revelaba su más singular adhesión a los delegados chilenos".

Por su parte Franz Tamayo en su informe decía:

"El Jefe de la Misión de Brasil Rodrigo Octavio, llegó a convertirse en persona profundamente ingrata a los Delegados bolivianos... La Delegación brasileña, probablemente en obedecimiento a órdenes de su Gobierno, en su conducta extraoficial manifestó una gran inclinación y simpatía por la causa y la Delegación chilena...Por comunicación confidencial del señor Cornejo (Delegado peruano)...los delegados de Bolivia llegaron a saber que esta inopinada actitud del Gobierno peruano obedecía a la sugestión y exigencia perniciosa del Gobierno de los Estados Unidos".(51)

Lo que Tamayo y Zambrana no conocían a fondo es que la actitud brasileña obedecía a un pedido expreso de los Estados Unidos, fundamentado en un acuerdo anterior de colaboración entre el Departamento de Estado y el Canciller del Brasil Lauro Mueller para que el Brasil contribuya con su influencia agrupando a los países sudamericanos en un marco coincidente con los intereses de Estados Unidos.(51)

Se debe destacar asimismo que en 1920, los Estados Unidos se inclinaban a incluir a Bolivia en la solución global de la cuestión de Tacna y Arica, pues en las instrucciones del Secretario de Estado al Plenipotenciario americano en Lima se le decía el 6 de noviembre:

"...Si bien la información recibida de la Embajada de Chile en Washington nos lleva a creer que el Gobierno de Chile no rehusará el arbitraje, el mismo que está limitado al Tratado de Ancón, no es a través de ese arbitraje que pueda llevarnos a una solución final y duradera , aunque la misma fuera aceptable al Perú. El Departamento de Estado cree que solo el arbitraje de todo este problema tratado como problema general y total, en el cual las consideraciones de los reclamos de Bolivia no pueden omitirse, podré permitir un arreglo satisfactorio."

En términos similares, Colby instruyó a la Legación en La Paz el 23 de noviembre que no se oponía per se a que la Liga trate la Cuestión de Tacna y Arica, pero se creía que era fundamental conseguir que Chile y Perú acepten someter la disputa a un arbitraje. La demanda boliviana aunque no útil a Bolivia, se convertiría en un elemento importante para lograr la aceptación posterior de Chile y Perú al arbitraje.(53)

En la Asamblea de la Liga en 1921, Bolivia reiteró su demanda y así se lo comunicó al Secretario de Estado mediante su Legación en Washington. La División de Asuntos Latinoamericanos del Departamento de Estado elevó un memorándum al Secretario de Estado haciendo una relación del caso y concluyó el mismo de la siguiente manera:

"El hecho que la última administración (Wilson) puede haber sido de la opinión que la Liga no infringía contra la Doctrina Monroe , no permite afirmar que hubiera expresado aprobación a que Bolivia hubiese sometido a la Liga su reclamación a una salida propia al mar, sea en su primera presentación (Nota de Montes) o en su actual demanda (Presentada por Tamayo).

Nuestros archivos muestran que nunca se dió ninguna aprobación y que por supuesto, el presente Gobierno tampoco había procedido en este sentido."(54)

A su vez el Departamento de Estado comunicó, al Embajador brasileño Da Gama, que tenía informaciones fidedignas que Chile si estaba preparada a satisfacer la aspiración de Bolivia para contar con una salida propia y soberana al Pacífico. Por otra parte, no se hizo referencia alguna a si Estados Unidos modificó su posición inicial; dejando al Brasil la impresión que debió continuar influyendo ante la Liga para que no se atienda la demanda boliviana.(55)

El informe de la Comisión de Juristas, nombrada por la Asamblea de la Liga para informar sobre la demanda boliviana, se orientó a una interpretación substantiva del artículo 19 del Pacto, sugiriendo que la revisión de tratados era competencia sólo de las partes contratantes, y que el espíritu del artículo 19 sobre "las nuevas situaciones" internacionales no parecía aplicable, en cuanto a la forma de como había sido presentada la demanda.

La Comisión de Juristas declinó opinar sobre los aspectos de fondo del problema. del enclaustramiento boliviano. Debido a esto, la delegación boliviana, mediante Carlos Víctor Aramayo, hizo constar que aceptaba el fallo de la Comisión en los aspectos formales pero que Bolivia se reservaba el derecho de someter nuevamente, en su momento , a la Liga una demanda de acuerdo a los principios y procedimientos establecidos en el Estatuto del Pacto. Por su parte, Chile insistió que la Liga no tenía atribuciones para imponerle o incitarle a la revisión de tratados y enfatizó que demostraba un espíritu conciliador en sus relaciones con Bolivia. Finalmente extendió una invitación a Bolivia para solucionar sus aspiraciones portuarias por vía del diálogo directo con Chile. El delegado Edwards dijo:

"Bolivia puede buscar satisfacción en unas negociaciones directas y libremente consentidas Chile no ha cerrado nunca esta puerta a Bolivia y estoy en situación de declarar que nada nos será más agradable que estudiar directamente con ella los mejores medios de ayudar a su desarrollo. Lo que nosotros queremos es su amistad; nuestro ardiente deseo es que sea feliz y próspera. Este es también nuestro interés; puesto que es nuestra vecina y que su prosperidad redundará en todo caso en la nuestra."(56)

Lo acontecido en la Liga mostró a Bolivia que sus posibilidades no parecían favorecidas dentro de un marco global, sino más bien en la vía del diálogo bilateral, o tal vez en un esfuerzo hemisférico. El Gobierno boliviano decidió buscar nuevamente una solución directa con los países involucrados, bajo el patrocinio de los Estados Unidos, esto sin descuidar la opinión bilateral a la que Chile la había invitado en términos solemnes en Ginebra.

NOTAS

     1. Department of State, Diplomatic correspondence. Nota del 8 de febrero de 1918.

     2. Archivo No. 723.2515/320

     3. op.cit.

     4. op.cit./345a

     5. op.cit./440 y /359

     6. op×cit./374

     7. op.cit./339

     8. Foreign Relations of the United States. The Paris Peace Conference. Vol. I págs.        555-556.

     9. op.cit. pags. 558-562.

     10. Department of State, Diplomatic Correspondence, Telegrama 334 de 3 de enero de 1919.

     11. Diplomatic Correspondence, op.cit./442

     12. op.cit./508

     13. op.cit./466

     14. op.cit./475

     15. op.cit./475

     16. Department of State, Diplomatic Correspondence, Telegra5ma del ll de abril de 1919.

     17. op.cit.

     18. OP×Cit./551

     19. op.cit./479

     20. op.cit./480a

     21. op.cit./552 y 583

     22. op.cit. 480: Telegram

     23. op.cit./484: Telegram

     24. op.cit./499

     25. op.cit./503

     26. op.cit./518

     27. op.cit./504 y 517

     28. op.cit./522, 523 y 527

     29. op.cit./505 y 534

     30. op.cit./536

     31. op.cit./537

     32. op.cit./544

     33. op.cit./558 y 559

     34. op.cit./560

     35. op.cit./563, 562 y 595

     36× op.cit./563: Telegram

     37. op.cit./567

     38. op.cit./568 y 564

     39. op.cit./591

     40. op.cit./598

     41. Nota de 30 de mayo de 1920.

     42. op.cit./610

     43. Memorándum del 7 de abril de 1920, Division of Latin American Affairs.

     44. op.cit./626a

     45. op.cit./819 y 862.85/1148

     46. op×cit×/726×

     47. Archivo 824.00/66,67, 52:Telegram, 74:Telegram,

     49:Telegram.

     48. op.cit./671

     49. op.cit./689 y 690

     50. op.cit./1066

51. Para ver la actuación boliviana en la Liga: ver de Alfonso Crespo:"Los Aramayo de Chichas",capítulo III, Ed. Blume, Barcelona 1982, Informe de Florián Zambrana de 25 de abril de 1921 y el Informe de Franz Tamayo de 4 de marzo de 1921. Valentín Abecia Baldivieso: Las Relaciones Internacionales de Bolivia, Tomo II, Los Amigos del Libro, La Paz 1979, pags. 412-417.

     53. Emily S. Rosenberg:"World War I and Continental Solidarity" The Americas, Vol. 31, #3,        1975, págs. 313-334.

     54. op.cit./748 Y 749

     55. Memorándum for the file, S. Rowe 5 de junio de 1921.

     56. Sociedad de las Naciones, Acta de la Asamblea, 28 de septiembre de 1921.

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